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18 de diciembre de 2011

Por favor...¡domestícame!



El zorro se calló y miró largamente al principito:
- Por favor... ¡domestícame! – dijo.
- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
- ¿Qué hay que hacer? – dijo el principito.
- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
Al día siguiente el principito regresó.
- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.
- ¿Qué es un rito? – dijo el principito.
- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Entonces el jueves es un día maravilloso! Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones. 

Fragmento de  El principito 

1 de diciembre de 2011

Muñeca de sal




Una muñeca de sal recorrió miles de kilómetros de tierra firme, hasta que, por fin, llegó al mar. Quedó fascinada por aquella móvil y extraña masa, totalmente distinta de cuanto había visto hasta entonces. «¿Quién eres tú?», le preguntó al mar la muñeca de sal.
Con una sonrisa, el mar le respondió: «Entra y compruébalo tú misma».
Y la muñeca se metió en el mar. Pero, a medida que se adentraba en él, iba disolviéndose, hasta que apenas quedó nada de ella.
Antes de que se disolviera el último pedazo, la muñeca exclamó asombrada: «¡Ahora ya sé quién soy!».
Del libro El canto del pájaro, de Anthony de Mello


8 de septiembre de 2011

Había una vez un leñador


Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel. El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles. -Te felicito, le dijo el capataz. Sigue así. Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó bien temprano. A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles. -Debo estar cansado, pensó. Y decidió acostarse con la puesta de sol. Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol. Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento. El capataz le preguntó: -¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?. -Afilar, no he tenido tiempo para afilar. He estado demasiado ocupado talando árboles.

23 de mayo de 2011

Perla de la semana. Motivación


Hoy inicio una nueva sección: Perla de la semana. La idea inicial es publicar todos los lunes una frase, historia, canción, artículo, anuncio o cualquier idea que desde mi punto de vista  genere  buenas vibraciones, optimismo, motivación, alegría. En la columna de la derecha hay una imagen que al clicar enlaza con la Perla de la semana que iré actualizando cada lunes. Os dejo con la primera.

Tres hombres están trabajando en la construcción de un edificio. Alguien que es un observador externo se dirige a ellos y les pregunta “¿qué están ustedes haciendo?”
El primero, casi sin inmutarse, le responde: “Aquí estoy poniendo ladrillos”
El segundo, levantando la cabeza y dejando a un lado por un momento su actividad, le comenta: “Estamos construyendo un muro”
El tercero, orgulloso de su trabajo, afirma: “Construimos la iglesia de mi pueblo”

Nota.
Esta motivadora historia me la hizo llegar recientemente natsnoC de Chez Morera. Al caer en sus manos pensó que sería adecuada para mi blog  y acertó. Me alegra poder compartirla con vosotros como inaguración de esta nueva sección.

3 de mayo de 2011

Tiempo para pensar. Doce leguas





“Cuando había andado una legua, la oscuridad se hizo espesa en torno a él pues no había luz y no podía ver nada por delante y nada por detrás. Después de dos leguas, la oscuridad estaba espesa y no podía ver nada por delante y nada por detrás. (…) Después de nueve leguas, sintió el viento norte en su rostro pero la oscuridad estaba espesa y no había luz y no podía ver nada por delante y nada por detrás. Después de diez leguas se acercaba al final. Después de once leguas, la luz del alba apareció. Al final de doce leguas, surgió el sol.”

Epopeya del Gilgamesh, siglo VII a.C.

7 de abril de 2011

Tiempo para pensar. Instinto



Cuenta una historia que una familia de leones paseaba tranquilamente por un prado cuando una estampida de búfalos provocó que uno de los cachorros, apenas recién nacido, se perdiera en medio de la selva. Al día siguiente, un grupo de ovejas se cruzó en su camino y lo adoptó como un miembro más de su rebaño. Al ser tan pequeño, el animal creció sin ser conciente de su verdadera naturaleza. Estaba convencido de que era una oveja. Sin embargo, por más que tratara de balar, emitía extraños rugidos. Y por más que se alimentara de hierba, cada vez que veía a otros animales sentía el impulso de devorar su carne. Este comportamiento perturbaba enormemente al joven león. A diferencia del resto de ovejas, que pastaban plácidamente, el felino solía estar angustiado, cabizbajo y triste.
Los años fueron pasando y el animal se convirtió en un león corpulento y fiero. Una mañana, mientras el rebaño descansaba a orillas de un lago, apareció un león adulto. Sus rugidos provocaron el pánico entre el rebaño. Todas las ovejas huyeron despavoridas. Y lo mismo hizo el león que creía ser una oveja. Estaba tan asustado como el resto de sus compañeras. Nada más verlo, el cazador no pudo evitar su sorpresa. Anonadado le preguntó:
- ¿Qué haces aquí?
Y el otro, aterrorizado, le contestó:
- Por favor, ten piedad de mí. Solo soy una simple oveja.
- ¿Una oveja? ¿Pero qué dices?
Seguidamente, el león adulto arrastró a su camarada a orillas del lago y dijo:
-¡Mira!
El león que creía ser una oveja miró, y por primera vez en toda su vida se vio a sí mismo tal como era. Luego volvió su mirada hacia el león  adulto y de nuevo observó su reflejo en el lago. Sus ojos se empaparon de lágrimas y soltó un poderoso rugido. Acababa de comprender quién era verdaderamente. 
                                                                                                                     Fábula

3 de abril de 2011

Tiempo para pensar. Cadenas



Un maestro y su discípulo paseaban por una zona muy pobre de la India, donde encontraron la más humilde de todas las viviendas. En una casucha de apenas seis metros cuadrados vivían ocho personas. Pese a la evidente pobreza, la familia contaba con una preciada y única posesión: una vaca, cuya escasa leche proveía a la familia de su único sustento. El maestro y su discípulo se quedaron a pasar la noche. Al día siguiente les despertó un grito desolado: la vaca había muerto. Un año más tarde, los dos hombres decidieron pasar por aquel lugar para ver qué había ocurrido con aquella familia. Buscaron en vano la humilde vivienda, pues en su lugar ahora se levantaba una hermosa casa. De su interior vieron salir al mismo hombre que un año atrás les había dado posada. Sin embargo, su aspecto era distinto. Sus ojos brillaban, iba aseado y lucía una ancha sonrisa. Rápidamente se dispusieron a averiguar qué había ocasionado tal cambio en su vida. El hombre les contó cómo tras la muerte de la vaca vieron que su supervivencia se veía amenazada. Eso les llevó a conseguir algunas semillas y a sembrarlas para alimentarse. Pasado algún tiempo, se dieron cuenta de que la improvisada granja producía más de lo que ellos necesitaban para comer, así que comenzaron a vender en el mercado. De ese modo compraron más semillas, incrementaron la plantación y pudieron arreglar la casa. El joven, quien escuchaba atónito la increíble historia, entendió finalmente la lección que su maestro quería enseñarle.

Cuento de Anthony de Mello

24 de febrero de 2011

Tiempo para pensar. Borde



Acercaos hasta el borde.
Podríamos caernos.
Acercaos hasta el borde.
¡Está demasiado alto!
ACERCAOS HASTA EL BORDE.
Y ellos se acercaron.
Y él los empujó.
Y ellos volaron.

                                                   Christopher Logue
Extraído de "La matriz divina" de Gregg Braden

4 de febrero de 2011

Tiempo para pensar. Amor


-¿Qué es el Amor?-  preguntó el discípulo.
- La ausencia total de miedo - dijo el maestro.
- ¿Y qué es a lo que tenemos miedo?- volvió
a preguntar el discípulo.
- Al Amor- respondió el maestro.

                                                                                                                                  Anthony de Mello

10 de enero de 2011

Tiempo para pensar. Mariposa


Un hombre encontró el capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder verla cuando saliera de él. Un día, vio que había un pequeño orificio, y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir de capullo.

El hombre observó que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado la lucha, pues aparentemente no progresaba en su intento. Semejaba que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo más grande y de esta manera por fin la mariposa pudo salir.

Sin embargo, al salir, tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas... Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre, en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo, y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que
la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar

                                                                                                                Cuento

22 de diciembre de 2010

Tiempo para pensar. La vida. Feliz Navidad.

                               

                                La vida es una oportunidad, aprovéchala.
                                La vida es belleza, admírala.
                                La vida es beatitud, saboréala.
                                La vida es un sueño, hazlo realidad.
                                La vida es un reto, afróntalo.
                                La vida es un deber, cúmplelo.
                                La vida es un juego, juégalo.
                                La vida es preciosa, cuídala.
                                La vida es riqueza, consérvala.
                                La vida es amor, gózala.
                                La vida es un misterio, desvélalo.
                                La vida es promesa, cúmplela.
                                La vida es tristeza, supérala.
                                La vida es un himno, cántalo.
                                La vida es un combate, acéptalo.
                                La vida es una tragedia, domínala.
                                La vida es una aventura, disfrútala.
                                La vida es felicidad, merécela.
                                La vida es la vida, defiéndela.


                                                                 Madre Teresa de Calcuta

La Navidad es para mí una manera de celebrar La Vida. Esta vida que todos vivímos  y luego nos gusta compartir con los demás través de nuestros blogs. Aprovecho para desearos Feliz Navidad a todos los que con vuestras visitas y comentarios habéis contribuido a dar vida a mi blog en sus primeros 3 meses y en especial a los que me comentáis más asiduamente; JLin, natsonC, Petrarca, Maeglin, Clementine....solo una mujer, raindrop, Bra'tac, Nicolás, Blog A, Jeanne . Besos





17 de diciembre de 2010

Tiempo para pensar. Mocasines


"Antes de juzgar a una persona, camina 3 lunas con sus mocasines"

                                                                     Indios Sioux

22 de noviembre de 2010

Tiempo para pensar. Caballo


Un campesino que enfrentaba muchas dificultades poseía algunos caballos que lo ayudaban en los trabajos de su pequeña hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los mejores caballos había caído en un viejo pozo abandonado. Era muy profundo, y resultaría extremadamente difícil sacarlo de allí.
El campesino fue rápidamente al lugar del accidente y evaluó la situación, dándose cuenta de que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el costo del rescate, concluyó que no valía la pena, y pidió al capataz que sacrificara al caballo tirando tierra al pozo hasta enterrarlo. Y así se hizo.

A medida que la tierra le calaba encima, el animal la sacudía. Esta se acumuló poco a poco en el fondo del pozo, permitiéndole subir. Los hombres se dieron cuenta de que el caballo no se dejaba enterrar sino que, al contrario, estaba subiendo, hasta que finalmente consiguió salir del socavón.

18 de noviembre de 2010

Tiempo para pensar. Éxito


Ganarse el respeto de las personas inteligentes y el cariño de los niños. Apreciar la belleza de la naturaleza y de todo lo que nos rodea. Buscar y fomentar lo mejor de los demás. Dar el regalo de tí mismo a otros sin pedir nada a cambio, porque es dando como recibimos. Haber cumplido una tarea, como salvar un alma perdida, curar a un niño enfermo, escribir un libro o arriesgar tu vida por un amigo. Tener esperanza incluso en tiempos de desesperación. Amar y ser amado. Ser entendido y entender. Saber que alguien ha sido un poco más feliz porque tú has vivido. Este es el significado del éxito 
                                                                                                              Ralph Waldo Emerson

12 de noviembre de 2010

Tiempo para pensar. Halcón


Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.
 Al cabo de unos meses el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que el otro se comportaba de forma muy extraña. No se había movido de la rama donde lo dejó, desde el día en que llegó.
 Al día siguiente, desde su ventana, el monarca pudo observar que el ave aún continuaba inmóvil. Como nadie sabía decirle lo que le ocurría al halcón, el rey decidió anunciar a todo el pueblo que ofrecería una recompensa, a la persona que hiciera volar al halcón.
 Al día siguiente el rey se asomó de nuevo a su ventana y vio con asombro que el halcón estaba volando. ¿Quién ha hecho este milagro? Preguntó el rey, -traedlo inmediatamente a mi presencia.
 Al cabo de unos minutos le presentaron a un campesino. El rey le preguntó: ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago? El campesino un poco atemorizado por la situación, respondió tímidamente. 
-Fue fácil mi rey, solo corte la rama y el halcón voló. Parece como si de pronto se diera cuenta de que tenía alas y empezó a volar.
Fábula de autor desconocido

8 de noviembre de 2010

Tiempo para pensar. Taza


Nan-in, un maestro japonés de la era Meiji (1868-1912) recibió cierto día la visita de un erudito, profesor en la Universidad, que venía a conocer sus enseñanzas.
Nan-in sirvió el té. Colmó hasta el borde la taza de su huésped, y entonces, en vez de detenerse, siguió vertiendo té sobre ella con toda naturalidad.
El erudito contemplaba absorto la escena, hasta que al fin no pudo contenerse más.
-¡Está ya llena hasta los topes!-dijo el profesor-
-Como esta taza- dijo entonces Nan-in, -estás tú lleno de tus propias opiniones y especulaciones. ¿Cómo podría enseñarte la verdadera sabiduría a menos que vacíes tu primero tu taza?
                                                                                                        Cuento Zen



2 de noviembre de 2010

Tiempo para pensar. Momo


Momo tenía un amigo, Beppo Barrendero, que vivía en una casita que él mismo se había construido con ladrillos, latas de desecho, y cartones. Cuando a Beppo Barrendero le preguntaban algo se limitaba a sonreír amablemente, y no contestaba. Simplemente pensaba. Y, cuando creía que una respuesta era innecesaria, se callaba. Pero, cuando la creía necesaria, la pensaba mucho. A veces tardaba dos horas en contestar, pero otras tardaba todo un día. Mientras tanto, la otra persona había olvidado su propia pregunta, por lo que la respuesta de Beppo le sorprendía casi siempre.
Cuando Beppo barría las calles, lo hacía despacio, pero con constancia. Mientras iba barriendo, con la calle sucia ante sí y limpia detrás de sí, se le iban ocurriendo multitud de pensamientos, que luego le explicaba a su amiga Momo: "Ves, Momo, a veces tienes ante ti una calle que te parece terriblemente larga que nunca podrás terminar de barrer. Entonces te empiezas a dar prisa, cada vez más prisa. Cada vez que levantas la vista, ves que la calle sigue igual de larga. Y te esfuerzas más aún, empiezas a tener miedo, al final te has quedado sin aliento. Y la calle sigue estando por delante. Así no se debe hacer. Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez, ¿entiendes? Hay que pensar en el paso siguiente, en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida. Entonces es divertido: eso es importante, porque entonces se hace bien la tarea. Y así ha de ser. De repente se da uno cuenta de que, paso a paso, se ha barrido toda la calle. Uno no se da cuenta de cómo ha sido, y no se queda sin aliento. Eso es importante."

Extracto de Momo. Michael Ende



26 de octubre de 2010

Tiempo para pensar

Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía:

"Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión."

El nieto preguntó:

"Abuelo, ¿dime cual de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?"

El abuelo contestó:

"Aquel que yo alimente."