Me interesan las
personas, no los personajes. No me interesa el fútbol ni entiendo muchas de las
cosas que le rodean, pero admiro a un gran hombre a pesar haber dedicado la mayor parte de su vida a este espectáculo:
Pep Guardiola .
Solo una persona reflexiva,
coherente, firme, dialogante como él puede decir en voz alta y sin miedo:
“El tiempo lo desgasta
todo y yo me he desgastado. Me he vaciado y necesito llenarme…ya no siento
aquella energía y aquella vida...no es una cuestión de capacidad, sino de exigencia.
Tengo que alejarme, recuperarme. Me voy en paz”
Él encarna un
liderazgo creativo lleno de valores
positivos, más bien escasos en estos tiempos. Es de los que sabe que este mundo
lo mueven los equipos humanos, que un buen líder nunca quiere brillar solo:
“Les quiero agradecer
los millones de partidos y jugadas que he imaginado y que ellos han hecho
realidad”
Todos tenemos el
derecho a sentirnos vacíos. Yo misma he sentido esa sensación de desgaste, de
vacío, de necesitar llenarme. Cuando eso ocurre uno debe cambiar de escenario,
salir del bucle vicioso que ha convertido una ilusión en sacrificio. Entonces,
el mismo verdugo, el mismo culpable de nuestro desgaste consigue llenarnos de
nuevo de la ganas de vivir; el tiempo.
Conversaciones sobre el futuro entre Pep Guardiola y Fernando Trueba
