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8 de marzo de 2013

Paraíso


Hace unos días leí un artículo de Remei Margarit en La Vanguardía titulado Paraíso, del cual copié estas líneas;

“Casi todas las religiones del mundo sueñan con el paraíso, un lugar en el que los deseos se cumplen, reina la paz infinita y una sensación de plenitud constante. Este podríamos decir que es el objetivo que anida en el inconsciente de cada persona, un lugar adonde ir a parar, libre de temor donde todo es posible”
 
La propia religión, el opio del pueblo, nos pone en la palma de la mano la Fantasía y nos la alimenta en nombre de Paraíso. Nos ayudan a evadirnos, a soñar, a idealizar un lugar donde todo es posible aunque sea pasada esta vida. Esa sensación de aunque ahora no es posible, lo será una vez muerto, lo llamo yo alimentar el Paraíso celestial.

Tanto da si uno cree o no cree, si pertenece a una religión u a otra, lo que está claro es que la religión nos brinda comodines para mejorar la partida de la vida al menos a nivel mental. Y uno se aferra al Paraíso celestial hasta que lo vuelve Paraíso terrenal y se sumerge a vivir dentro de él sin esperar a estar muerto para gozarlo, pero si eso no ocurre, si ese Paraíso terrenal no aparece, no pasa nada, la religión nos seguirá alimentando la Fantasía de que el Paraíso está por llegar aunque sea en el más allá.

4 de marzo de 2013

De la Fantasía a la Realidad


    "La fantasia vuelta imaginacion y la imaginacion, realidad."
 
 
Celebro que natsnoC haya tenido la gran iniciativa de promover la Segunda Semana Temática y esta vez centrada en la Fantasía.

Mi primera duda surgió al intentar diferenciar el significado de la palabra Fantasía de la palabra Imaginación. Pretendía marcar una fina línea que chivara a mi mente donde está ubicada la Fantasía y donde la Imaginación dentro de mi cerebro.

Después de debatir sobre el tema con un gran entendido en todos estos menesteres, concluimos que Fantasía se ciñe al mundo de lo irreal mientras que Imaginación evoca tanto mundo reales como irreales.

Partiendo de esta premisa, yo diría que la Fantasía en una parte de un todo llamado Imaginación.
La imaginación es la que nos permite evocar, soñar, desear, recordar, visualizar en el término más amplio de la palabra mientras que Fantasear es más cosa de mundos irreales e improbables.

La mente humana se nutre de Imaginación y Fantasía a diario. Tanto da si la vida es agradable o no, si se vive un buen momento o uno de no tan bueno. La Fantasía aparece sutilmente y nos ayuda a evadirnos de la realidad, a vivir vidas paralelas fantásticas y maravillosas donde todo es posible dentro de lo imposible. A base de Fantasear mundos intangibles la mente humana se acostumbra tanto a ellos que los acaba ciñendo al mundo de lo posible, siendo entonces la Imaginación la que elimina el término irreal e imposible de la ecuación y centra la mente en el sueño real y tangible. Pasar de la imaginación a la realidad es solo cuestión de firme decisión.

Feliz Semana de la Fantasía a todos!!!

5 de julio de 2011

Relatos Enlazados. Las cuatro puertas




Las cuatro puertas

Desconocía la procedencia de esas cartas. Habían aparecido atadas con un lazo rojo dentro de un sobre marrón, en el buzón de su casa la semana pasada. Ninguna nota dirigida a ella. Solo hojas blancas  llenas de palabras de amor,  escritas en puño y letra muchos años atrás por un hombre comprometido con la  causa, cuyo corazón pertenecía a una bella dama.
Irene no sabía por qué habían llegado a ella esas cartas. Se convertían en una incógnita más dentro de su vida ya de por si llena de enigmas. Empezaban a ser demasiados los déjà vu que se cruzaban en su vida. A épocas los observaba con insistencia,  a épocas los ignoraba queriendo solo arrojarlos al mar del olvido. Últimamente esas imágenes que aparecían en su mente sin previo aviso, evocando otras vidas, persistían con una claridad abrumadora pero lejos de molestarse había aprendido a guiarse por sus corazonadas. Acumulaba objetos misteriosos en la buhardilla de su casa, no sabía porque lo hacía pero necesitaba tenerlos cerca. Acudía a conferencias de historiadores ilustres, de filósofos relevantes y reputados psicólogos sin conseguir encontrar el sentido a todo aquello que últimamente le ocurría. Era como si su vida no encajara bien es ese lugar, como si le faltara una pieza del rompecabezas para conseguir que todo tuviera sentido. Recordó claramente aquél día que estaba ojeando libros en su librería preferida. Sus manos se deslizaron instintivamente sobre las guías de viaje de Australia. Abrió una al azar y vio la imagen de un mapamundi al revés. Justo en ese momento intuyó que aquel era el objeto que tenía que ir a buscar esta vez.  Al salir del trabajo aquella misma tarde, mientras esperaba que  el semáforo se pusiera verde, un chico de rasgos orientales le ofreció una invitación para ir al  circo que había acampado en las afueras de la ciudad. La foto de un enano saltarín le invitaba a acudir. De repente supo que esa era la palabra clave.  
Se acercaba la hora azul, aquel momento del día en que el cielo cambiaba de tonalidad rojiza a cobalto,  justo cuando el sol se esconde en el horizonte. Era su hora mágica. Casi mecánicamente Irene cogió su móvil y escribió “Enano Saltarín” en Google Maps. Al instante apareció un icono rojo que le indicó donde estaba la puerta más cercana. Tanto daba en que punto o lugar del mundo se encontrara, sabía que cerca, muy cerca de ella, siempre existía una puerta oculta que solo ella podía vislumbrar. Hoy la encontraría a la derecha dos calles más abajo. Allí le esperaba de nuevo el acceso a ese lugar inmutable en el tiempo.  Se dirigió con paso firme hacía donde el icono rojo le indicaba,  acelerando  el paso como si tuviera miedo de que la puerta desapareciera de repente.  Al girar a la derecha un aire fresco ondeó sus cabellos largos, entrecortando su respiración. Palpó en el bolsillo de su pantalón una aventurita verde del tamaño de una nuez que hacía tiempo que permanecía allí sin saber cual era el motivo.  Sonrió al notar el mapamundi al revés del SXIX made in Australia entre  sus manos. Encontrarlo le había ocupado más tiempo de lo previsto pero finalmente lo tenía en su poder. Vio a lo lejos “Enano Saltarín”, empujó la puerta y entró en ese lugar mágico que tanta paz le producía. El barullo de la gente, el olor, el sonido de una melodía de fondo trasmitía la sensación de que nada les importaba a los allí presentes salvo permanecer. Se sentó en una mesa triangular y depositó el mapa encima de ella. No se sentía perdida, ni aturdida, ni fuera de lugar. Palpó su bolsillo y notó como su piedra verde se había convertido en blanda plastilina, esa era la señal de que había conseguido de nuevo entrar en otra dimensión paralela. Un señor de panza prominente se le acercó.
- ¿Te pongo lo de siempre? – preguntó Carloto
- Sí, gracias – respondió Irene sabiendo que un licor verde aparecería delante de ella. Al probarlo notó como un sabor dulzón le activaba recuerdos de otro lugar lleno de risas infantiles. Levantó su mirada, vio como un hombre de cabello oscuro y rasgos fuertes se acercaba a ella con paso firme y decidido.
- ¿Lo has encontrado? ¿Has conseguido el mapa? ¡Es perfecto!. Ahora seguro que conseguiremos salvar la situación- le dijo aquel hombre enigmático mientras la besaba en los labios. Supo que no era la primera vez que la besaba  aunque  no consiguió recordar cuando había sido la última. Los contertulianos de la mesa del fondo le reclamaron por lo que Alonso Monteverde y Plaza, trotamundos y soñador,  acudió hacía ellos sin dejar de sujetar el mapamundi entre las manos.
Irene se limitó a fundirse entre los presentes. Compartió conversación con Urshak, un mono parlanchín que le explicó los últimos chismes entre los asiduos de ese lugar mágico y así descubrió que Leonardo en los últimos tiempos, se dedicaba a pintar mujeres desnudas mientras su amada Jimena seguía ejerciendo el oficio más antiguo del mundo. Le contó que el boticario Floro había conseguido frenar las hemorragias de los heridos con solo posar sus manos encima de ellos, como si de un poder enigmático se tratara. Le comentó que la joven Grudun suspiraba por salir de ese lugar pero que no se atrevía a cruzar ninguna de las cuatro puertas color parchís que franqueaban la taberna del resto del mundo.
Pasaron los días como si de horas se tratara. Entablaba conversación con todos, a la vez que ayudaba a servir mesas a Carloto. Jugaba partidas interminables de cartas mientras se reía de las anécdotas más disparatadas que nunca había oído, aunque su auténtica debilidad eran las tertulias de los allí presentes, cuando se debatía que habría realmente detrás de las cuatro puertas misteriosas que nadie se atrevía a franquear. Alonso ya no podía frenar más su curiosidad,  quería salir de allí a pesar de notar que estaba donde siempre había deseado estar. Él sabía que por aquellas puertas de colores intensos solo se conseguía salir pero nunca regresar, a pesar de ello, la mezcla de miedo e incertidumbre que sentía no conseguía aplacar sus ansias de saber más.
Simplemente ocurrió. Un día Irene supo que debía partir de allí y no lo dudó demasiado. Sin intención de despedirse miró las cuatro puertas, palpó su aventurita  y decidió que escogería la puerta verde intenso. No tenía nada que recoger, tan solo terminó la partida de cartas que estaba jugando, se bebió el último sorbo de licor verde que había en su pequeño vaso, le miró intensamente a los ojos hablándole sin decir nada y se fue siguiendo las indicaciones de su alma viajera.  Él la siguió sin ella notarlo y justo en el instante en que Irene abrió la puerta verde,  Alonso le cogió la mano. Al otro lado apareció delante de ellos un mar en calma color azul turquesa con finas arenas blancas. Al fondo barcos que zarpaban hacía tierras lejanas. Murmullos de gente en el puerto. Casas de madera y niños pescando peces con las manos. Irene palpó con una mano su piedra preciosa notando como su tacto volvía a ser consistente. En la otra mano notó la mano de Alonso y sonrió.  Le gustaba la idea de haber saltado juntos a otra dimensión. Era un buen lugar para descansar antes de empezar una nueva aventura que la vida seguro les brindaría. 

*****
Me enorgullece especialmente formar parte de este proyecto conjunto  “Relatos Enlazados” que tan buena acogida está teniendo entre todos los participantes. Personalmente me he sentido fluir “creando” este relato y como dijo Mozart,  en una carta escrita en 1789  hablando de lo que sentía cuando componía,  “Todo esto enciende mi alma”
Me pasó el testigo desde Argentina,  la incansable viajera,  Desde el auto,   The Driver y en mi caso, se lo cedo a Miquel Zueras, señor de Borgo, el paso que conduce al castillo de Drácula, justo allí donde el cochero tira de las riendas y dice “Ya no voy más allá”.


9 de junio de 2011

Y ahora, los Relatos Enlazados

Bueno, pues aquí estamos de nuevo con otro proyecto. Tal vez no lo haya dicho antes, puede ser que se me haya escapado, pero el anterior Proyecto de la Semana de la Utopía, ideado y organizado por natsnoC fue un maravilloso éxito cuyo mérito es todo suyo. 

Tanto es así que al poco de acabar, nos tentó a JLin y a mí  para empezar a maquinar otra aventura. En esta ocasión padres - y padrino - de la iniciativa (decidan ustedes quién es quién) decidimos lanzarnos al más difícil todavía, lo que hemos llamado “relatos enlazados” (lo cual me temo que no es precisamente original)

Vale, pero menos rollo: ¿Esto de que se trata?
Pues como intuyo la audiencia ha deducido ya, en este caso se trata de enlazar relatos. Todos los blogueros que participamos en el proyecto colgaremos cada uno un relato en nuestros respectivos blogs por un orden establecido previamente por concurso. Los relatos se enlazarán entre sí, bien sea continuando desde donde se quedó el anterior o utilizando otros recursos (flashbacks, vidas cruzadas, protagonistas comunes, etc. etc. etc.).
Pero no temáis, no será necesario leerlos todos. Si por lo que sea no os interesa ni os llama la curiosidad, cada relato podrá ser leído de manera independiente.

Yo quiero, yo quiero, ¿Puedo?
A ver, sí pero no. Si estás interesado mándanos un correo bien al Tablón de JLin, bien a Chez Morera, bien  Sybila Layna.  Sólo nos valen los correos, y a diferencia de la semana de la Utopía sólo aceptaremos los correos hasta las 00:00 de este Viernes, y luego cerraremos la convocatoria. El motivo es que tenemos que establecer el calendario de publicaciones y queremos empezar la semana que viene.
Como hasta nosotros tenemos un límite, si la acogida nos sobrepasara tendríamos que limitar el número de participantes a un máximo, que estará entre 25 y 30. Por cierto, si realmente os interesa, aquí tenéis las normas. Son simples y básicas, pero necesarias.

¿Y esto cuando empieza?
Este fin de semana sortearemos el orden de publicación (bueno, salvo el relato inaugural, honor que recaerá en JLin, el más veterano de nosotros. Tras consultar si los participantes tienen algún inconveniente con el orden establecido (por favor los que lo sepáis de antemano lo incluís en vuestro correo), se publicarán dos relatos a la semana: uno el Martes y otro el Viernes. Por cierto, el sorteo lo haré yo poniendo los nombres en una caja y pidiendo a mis hijas que vayan sacando. En eso os tendréis que fiar.
Los relatos incluirán enlaces al “capítulo” anterior y al siguiente, para facilitar su seguimiento.

Listado - provisional - de participantes por orden alfabético (lo actualizaremos con
el listado definitivo el Lunes)
·      A-B-C
·      Bapho
·      Blog A
·      JLin
·      Layna
·      Maeglin
·      Miquel Zueras
·      Mr. Dupin
·      natsnoC
·      Pepe Cahiers
·      Peri Lope
·      raindrop
·      The Driver
·      Tirador Solitario

(Si alguno de los que esperabais estar no lo estáis, o al revés, mandadme también un correo)

Bueno, pues esto puede quedar chulo. Tenemos a auténticos expertos con la pluma y otros somos más bien aficionadillos pero viendo los antecedentes y el interés seguro que la aventura queda estupendamente (además de pasárnoslo genial).
Recordar de nuevo que poner un comentario pidiendo participar en esta ocasión no será suficiente, hay que mandar un correo.
Animaos, sacad a ese escritor que lleváis dentro.

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Sí, se que algunos esperabais este post ayer, perdón pero no pudimos.

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Nota posterior:

Los relatos enlazados uno detrás de otro
El enano saltarín. JLin