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31 de diciembre de 2011

Nos encontramos en la cima ¡¡Feliz 2012!!


Dicen que el 2012 será un año de cambios a nivel global, dicen que nos esperan a la vuelta de la esquina grandes cambios aunque el mayor de todos será a nivel espiritual. Soy de las que se lo ha creído, de las que piensa que la situación crítica en el que estamos sumergidos el mundo en general, solo se puede salir con un gran cambio espiritual global. Pues nada, cambiaremos, nos adaptaremos, seguiremos adelante porque la raza humana es ante todo, capaz de superar lo inimaginable, capaz de adaptarse al medio con una facilidad abismal y así poder evolucionar como especie.
Los cambios generan incertidumbre, no sabemos lo que nos deparan y esa sensación nos aleja de la seguridad, de la rutina, de la estabilidad, del confort que tanto nos ampara, pero ¿y si nos avanzamos a los cambios? ¿y si “provocamos” nuestros propios cambios? ¿y si nos cambiamos a nosotros mismos, a nuestro propio ritmo sin la imposición de los cambios externos inesperados? Pequeños cambios generan un gran cambio, paso a paso se llega a la cima de la montaña, los cambios interiores son los únicos que nos llevan al gran cambio exterior. Estamos a punto, preparados, cada cual a su ritmo pero seguro que nos encontramos en la cima.
Feliz 2012, que este año este lleno de pequeños grandes momentos (o de grandes momentos directamente) para cada uno de vosotros, que la felicidad os inunde, que vuestros sueños se hagan realidad pero ante todo que la ilusión, el entusiasmo, la alegría y el optimismo sean vuestros compañeros habituales durante los próximos 366 días que estamos a punto de estrenar.

17 de septiembre de 2011

1 año



Cumplir el primer año en cualquier ámbito es para mí un hito; el primer año en una relación, el primer año en un matrimonio,  el primer año de un hijo, el primer año en un trabajo, el primer año de una empresa o negocio propio, el primer año en una casa nueva, el primer año en una vida nueva... El primer año marca un antes y un después. Es pasar de algo transitorio a algo más permanente, es como consolidar una dirección, como llegar a un  campamento base donde uno puede pararse a reflexionar, a mirar el camino recorrido sabiendo que los cimientos ya están puestos, que ya existe una base sólida donde empezar a edificar algo más complejo. Estoy segura que es un hito imaginario que yo misma he creado en mi mente pero ¿A caso no nos creamos todos metas volantes a las cuales llegar? Pues hablando del primer año, hoy llego a uno de mis hitos, hoy mi blog cumple su primer año y eso bien se merece un post de primer aniversario.

Hace un año me regalé por mi cumpleaños este blog. Escogí un nombre y poca cosa más. En ese momento necesitaba abrir nuevos horizontes en mi vida, necesitaba aire nuevo para respirar, sitios nuevos donde poder explorar pero sobretodo necesitaba un lugar donde poder expresarme libremente, donde poder vaciar mi mente y mi alma sin miedo. Me dejé aconsejar y apareció mi alter ego Sybila Layna. Me siento orgullosa de ello, es de las mejores cosas que me he regalado a mi misma. Hace un año no era consciente de la dimensión ni la importancia que mi blog tendría en mi vida. Con mi blog me regalé sin saberlo, Libertad, Ilusión, Esperanza y muchas cosas más.
Hace un año ni imaginaba que alguien podría llegar a leerme a parte de la gente que ya me conocía previamente. Ese no era mi objetivo real. No entendía la necesidad de ser leída, solo contemplaba  la necesidad de escribir en voz alta. Pero aparecieron los primerso lectores, los primeros seguidores que luego se han convertido en habituales y que considero mis amiblogs. Con vosotros he compartido el último año de mi vida, aquí he vaciado pensamientos, angustias, ilusiones, ideas, sueños, es como un diario a mi manera de mis días. Cierto es que con lectores todo esto es mucho mejor porque aparece el diálogo, la motivación, el aliento y casi sin darme cuenta he participado en proyectos conjuntos que me han llenado de alegría, a pesar de los nervios que sentía los días que debía publicar sabiendo que me iban a leer los demás miembros del equipo. Me he divertido mucho, me he evadido y he sido muy feliz gracias a mi blog y a la gente que he conocido a través de él. Mi blog forma parte de mi vida y no quiero que eso desaparezca a pesar de que a épocas me haya costado seguir adelante, pero ahí están los amigos para echarme una mano y recordarme los buenos momentos que hemos compartido todos juntos y  todos los futuros momentos que están aún por llegar.
Gracias a todos por ser como sois.

15 de septiembre de 2011

Deseos en prosa




Hace años que encontré esta poesía, en ese momento la convertí en prosa simplemente porque soy más de textos que de versos.  Hace años que, tal día como hoy, me gusta releerla simplemente porque hay un montón de “Te deseo” seguidos y así me acuerdo de todos cuando soplo las velas de mi tarta de cumpleaños. Me siento muy afortunada por poder volver a leer este escrito un año más.


Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores. Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar. Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar. Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas. Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo, para que no te sientas demasiado seguro. Te deseo además que seas útil, mas no insustituible. Y que en los momentos malos, cuando no quede más nada, esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie. Igualmente, te deseo que seas tolerante, no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros. Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero. Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que influyan en nosotros. Te deseo de paso que estés triste, no todo el año, sino apenas un día. Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana. Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo, que existen, y que te rodean, seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices. Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal, porque de esta manera, te sentirás bien por nada. Deseo también que plantes una semilla, por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol. Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico. Y que por lo menos una vez por año pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: «Esto es mío», sólo para que quede claro quien es el dueño de quien. Te deseo también que ninguno de tus afectos muera, pero que si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable. Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer, y que siendo mujer, tengas un buen hombre, mañana y al día siguiente, y que cuando estén exhaustos y sonrientes, hablen sobre amor para recomenzar. Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo más nada que desearte.

                                                                                              Victor Hugo