Siempre he admirado a Viktor Frankl por motivos que varias veces he comentado en este blog. Tal vez su elevada capacidad para superar la adversidad y salir fortalecido en el proceso (Resilencia) aunque tal vez lo que más admiro de él es su capacidad de amar sin límite. Explica en su libro “El hombre en busca de sentido” que en el campo de concentración se mantuvo en vida gracias a pensar en el amor de su mujer, a imaginársela allí junto a él, a mantener conversaciones con ella, a evocar momentos que habían vivido juntos, a imaginar que la vería de nuevo algún día en esta vida. Él vivió en ese campo de concentración creyendo que ella seguía viva en algún lugar de este mundo y confiando que ella seguía igualmente pensando en él y amándolo. Sin palparla, sin verla, sin oírla, sin leerla, tan sólo sintiéndola con
Luego con los años fue un psiquiatra muy reconocido y me consta que preguntaba a sus pacientes ¿Por qué no se suicida usted? Realmente muchos de los sufrimientos psicológicos en la actualidad se deben a la angustia por la necesidad de darle un sentido a la vida, y por la incapacidad para saber qué camino tomar. La respuesta a ese “por qué” no quitarse la vida, vale para justificarla y seguir adelante. Cada persona debe encontrar el “por qué” de su propia vida y ser responsable para desarrollarlo: amar sin límite, ver a los hijos crecer, tener éxito a nivel laboral, ver el amanecer, reír con los amigos, ayudar a los demás, ser un escritor relevante…cada uno tendrá su/sus “por qué” . Aunque el éxito realmente no es lograr unos objetivos sino en encontrar el “por qué” y ser consecuente.
Después de la frase de Víctor Frankl ¿Por qué no se suicida usted? Me viene otra de Nietzche a la mente “Quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre el cómo”

