La Cúpula trata de un microcosmos que se crea en un pueblo de Norte América a raíz de que una Cúpula de cristal transparente encierra todo el pueblo dentro y lo aísla totalmente del exterior. Esa Cúpula imposibilita salir o entrar del pueblo pero permite llamadas de teléfono e Internet hacía el exterior. Este fenómeno dura algunas semanas pero el autor va desgranando los personajes de tal manera que parece que todo ocurra en un periodo de tiempo mucho más largo. Los personajes son plurales y todos van evolucionando de distinta manera delante de una situación límite y extrema. Los hay que se desesperan hasta tal punto que para ellos la única opción es suicidarse, los hay que luchan hasta la extenuación por sobrevivir, los hay que simplemente viven por inercia a expensas de los demás, los hay que se aprovechan de la situación para ser más ricos o más famosos o más poderosos y los hay que solo pretenden ayudar a las demás personas a sobrevivir. Todos son un reflejo de los distintos tipos de personas que viven en nuestra sociedad actual. En definitiva un libro entretenido con final previsible pero que se lee con facilidad y que a pesar de ser tan extenso se hace corto.
A medida que leía el libro me han surgido ideas paralelas al concepto Cúpula que me gustaría comentar. En el libro, la Cúpula es un límite físico palpable que envuelve un pueblo y lo delimita pero extrapolando ese concepto podemos decir que realmente cada uno de nosotros vive dentro de una Cúpula imaginaria, dentro de un espacio físico con un diámetro por donde nos movemos habitualmente. Puede ser un diámetro de 30 Km . a la redonda, mayor o menor, pero vivimos encerrados allí dentro repitiendo acciones día tras día hasta que en momentos puntuales (viajes, vacaciones) salimos fuera agobiados por la rutina o la monotonía, deseosos de coger aire nuevo, para luego volvernos a encerrar otra temporada hasta que esa sensación se apodera de nuevo de nosotros y se repite el ciclo. Si tenemos suerte nos damos cuenta de ese detalle e intentamos que nuestra vida cotidiana pase de ser vulgar a ser extraordinaria con actitudes o maneras de afrontar la vida distintas pero sino tenemos esa suerte nos consumimos, nos ahogamos y entonces es cuando nos pasamos los días deseando que llegue el fin de semana o las vacaciones, para poder salir de nuestra propia Cúpula a coger experiencias nuevas, aire fresco que nos alimente y ayude a continuar viviendo.
Y para finalizar as invito a leer la entrada del blog El Tablón de JLin que también nos habla de este libro.

