Hay dos tipos de personas, las que ven
la vida pasar y las que viven la vida con intensidad, las que
observan como llueve y las que se mojan, las que ven los toros desde
la barrera y las que los torean. La gran diferencia entre un tipo de
personas y otras es la palabra Acción. Uno se puede inspirar,
tener una gran idea pero si esa idea no se transforma en algo
palpable se queda en humo que se esfuma.
Para pasar de la Inspiración a
la Transformación se precisa de una gran aliada llamada
Acción. Con ella como abanderada podemos empezar a crear
dando paso a la gran alineación interior del Sentir, el Pensar y
el Hacer. Solo entonces el Fluir se balancea entre el
bambú con el vaivén suave del viento.









