Páginas

3 de noviembre de 2011

Viento del este, viento del oeste. El ojo


Una antigua historia africana explica que un hipopótamo cruzaba un pantano cuando, de repente, se le cayó uno de los ojos al agua. El hipopótamo se puso a buscarlos por todos lados, quejándose por su mala suerte y su mala vista, dando vueltas y más vuelas. Buscaba a su derecha, a su izquierda y a su espalda, pero no había manera de encontrar el ojo extraviado. Al ver tal arrebato, los pájaros del río le gritaron a coro: “calma, tienes que concéntrate si quieres volver a ver con tus dos ojos”. Pero el hipopótamo estaba demasiado ocupado lamentándose como para escucharlos. Al cabo de un rato,  a los gritos de los pájaros se sumaron las ranas del río. Cuando el estruendo superó el volumen de sus protestas, el hipopótamo se quedó quieto  y los miró. De inmediato, el limo y el barro que había removido con sus patas se depositaron en el fondo del pantano. Y entre sus patas, dentro del agua que volvía a estar clara, el hipopótamo encontró su ojo.

                                                                                                                      Cuento africano

13 comentarios:

Mario dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mario dijo...

Muy ingenioso el cuento, frente a la crisis tranquilidad, que buen mensaje y todo puesto en una historia muy curiosa. Y es verdad, de cara a tantos problemas queremos resolverlos enseguida y no nos damos cuenta que incluso lo malo lleva un ritmo que va decreciendo a medida que transcurre el tiempo, por lo menos como dice el relato se va aclarando lentamente nuestra visión permitiendo resolverlos. Besos.

Mario.

Mr. Dupin dijo...

Mantener la serenidad es una gran cualidad en un hombre. Los corazones bien templados son dificiles de acobardar.

natsnoC dijo...

Ante cualquier tipo de emergencia, lo primero mantener la calma, no hay nada más peligroso que la histeria.

la reina del mambo dijo...

Me temo que a muchos nos pasa como al hipopótamo,perdemos la calma..
Un beso

Sory Escudero dijo...

Mantener los nervios bien templados en situaciones complicadas esencial.

La condición esencial del dominio es la serenidad, que permite ver las cosas en su aspecto verdadero y nos impide dorarlas y ensombrecerlas según sea nuestro humor.
Yoritomo Tashi

Besos

PEPE CAHIERS dijo...

La versión hispana sería "Vísteme despacio que tengo prisa".

A-B-C dijo...

Hermosísimo. Me siento totalmente identificada con el hipopótamo X-)

El Tirador Solitario dijo...

Ja,ja pues a mi aparte de su enseñanza moral, me ha parecido surrealista y casi divertido...pobre animal, lo era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano! (en este caso en la pata).

Un abrazo, amiga mía!

miquel zueras dijo...

Qué casualidad, ayer puse en mi blog unas anécdotas sobre un viaje que hice a Cabo Verde y recuerdo que oí por entonces esa misma historia, entre otras, en boca de un narrador en el mercado de Praia. En portugués, claro. Bonita costumbre africana la de los narradores de cuentos. Besos. Borgo.

Layna dijo...

Mario. Es cierto, lo malo decrece a medida que pasa el tiempo, se diluye. A veces es solo cuestión de saber esperar

Mr. Dupin. Pues tendremos que “templar lo corazones” y así no los acobardará nada ni nadie!!

natsnoC. Cuando alguien habla de “histeria” me imagino un chillido de esos que se clavan en el cerebro como en las pelis cuando una mujer toda puesta encuentra un ratón en un rincón de su casa… Pues si, mejor mantener la calma que ponerse histérico. Creo que el comentario que he hecho es sexista… pero no sé porque relaciono la histeria más al género femenino

Reina. Siiii, muchos somos “hipopótamos” en medio del asfalto!!!!

Sory. ¿Y de donde sacas tú esas frases tan bonitas? Y ya que pregunto….las imágenes que acompañan tus post últimamente ¿de dónde las sacas? Besos

Pepe Cahiers. Pues muy bien encontrada la semejanza!!!

A-B-C. Ya somos dos :-)

Tirador Solitario. Mira que ver la parte surrealista a la historia!!!! Pues yo no se la veo!!! Pero me has hecho reír solo de imaginarme la mano-pata. Un abrazo

Miquel. Me encantan las anécdotas de viajes… luego me paso a leerte!!! Que bonito eso de los “narradores de cuentos” en un mercado… no conocía esa costumbre. Que bonito debe ser estar ahí escuchando!!! Besos

natsnoC dijo...

Jeje, Layna, eso me ha recordado los antiguos tratamientos contra la "histeria" femenina. ¿Dejo el enlace o no lo hago? ¿Lo dejo?

Venga, lo dejo. ¡¡Que no se me altere nadie!!

Layna dijo...

natsnoC. Pues no lo sabía yo eso. Un remedio bien sencillo para la histeria !!! ( me he reido cuando lo he leído...lo que no se te ocurra a ti enlazar..)