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31 de enero de 2011

Tiempo para pensar. Patalear


Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema.
Inmediatamente sintieron que se hundían; era imposible nadar o flotar mucho tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos patalearon en la crema para llegar al borde del recipiente pero era inútil, sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie a respirar.
Una de ellas dijo en voz alta:
- No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir, no veo para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril.
Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapídez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizás más tozuda, se dijo:
- No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que llegue mi hora.
Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar un centímetro. Horas y horas!
De pronto ... de tanto patalear y agitar, agitar y patalear...la crema, se transformó en mantequilla.
La rana sorprendida dio un salto y patinando llegó hasta el borde del pote.
Desde allí, sólo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa.

5 comentarios:

Petrarca dijo...

Me identifico más con la primera rana. Y está muy feo que la segunda croe alegremente después de la muerte de su perezosa amiga. Pido tres segundos de silencio por ella. Gracias.

Layna dijo...

Pues en mi caso me identifico más con la segunda rana... De todos modos pienso que si la segunda rana se para a compadecerse por la muerte de su amiga la primera rana igual se muere ella también!! Yo creo que mentalmente la segunda rana llora la muerte de su perezosa amiga pero lo que prima es SOBREVIVIR! y eso solo lo puede hacer cada uno con uno mismo. Te concedo los 3 segundos de silencio... que no sea dicho! ;-)

Clementine dijo...

Yo no sabría qué rana escoger porque en mi caso podría reaccionar de las dos maneras. Lo malo del asunto es no saber si va a servir de algo seguir pataleando durante horas y horas...

JLin™ dijo...

Si es que nunca sabemos el giro que en última instancia puede dar la vida, incluso lo más inesperado, lo más imprevisible puede suceder y es por eso que nunca jamás hay que dejar de patalear o chapotear por que cuando menos te lo esperas la crema de la vida se convierte en mantequilla y ¡¡¡ pum !!! estamos fuera del tarro.
No me deja usar mi identidad de Google así que comento con mi humilde nombre
Pd.- ¿Porqué demonios saltan dos ranas a un tarro de crema...? que cosas ;-)

Layna dijo...

Clementine. Yo creo que siempre sirve de algo "seguir pataleando". Que no sea dicho que "nos damos por vencidos"... Aunque entiendo tu duda y a veces me tienta la opción "dejar de patalear", nunca la llevo a la práctica, sigo y sigo hasta salir de allí.

JLin. Cierto es que lo más inesperado, lo más imprevisible puede suceder y esa idea es la que mantengo en mi cabeza cuando solo noto crema debajo de mis pies. Al final, de repente se nota algo más firme debajo, algo que me da fuerzas y salto fuera como por arte de magia... será la crema que se vuelve mantequilla ;-)