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31 de octubre de 2011

La vida va unida a la muerte


Después de leer al amigo Pepe Cahiers en su post de hoy me ha venido a la mente otro post que hace algún tiempo mi amigo  natsnoC colgó. En los dos se toca de frente un tema que parece tabú en nuestros días, un tema del que no hablamos normalmente. Tendemos a esquivarlo como si no fuera con nosotros. A pesar de ello, hace unos días que le doy más vueltas de lo habitual. No acababa de animarme a hacer un post sobre la muerte, pero ya que estamos en estos días, casi me lo permito.

A veces vivimos la vida como si fuéramos inmortales, a veces pecamos de pensar que seremos eternos. Me atrevo a pensar que todos nos hemos imaginado alguna vez a nosotros mismos con 80-90 años en vida, como si esa visualización fuera una tarjeta de embarque a una plácida vejez. Vivimos como si no tuviéramos fecha de caducidad y  esa sensación es la que nos permite hacer planes, encauzar la vida presente hacía un futuro diseñado por nosotros mismos. Sin esa sensación de “voy a llegar” no nos moveríamos de donde estamos ahora mismo.
A veces la muerte, esa gran señora, nos roza, se acerca y se sienta a nuestro lado un rato para compartir con nosotros una larga conversación y en ese mismo instante que la vemos de frente somos  capaces de imaginar nuestra vida sin un mañana,  una no vida donde las luces dejarían de encenderse a la mañana siguiente. Nos volvemos “conscientes” de nuestra fugacidad y hasta cierto modo de lo frágil que puede llegar nuestro cuerpo a pesar de saber que es la máquina más perfecta de la creación.

Cuando llegamos a ser consciente de que la vida va unida a la muerte, cuando nos atrevemos a sentir esa sensación dentro de nuestro ser, de repente nos invade el agradecimiento. Ya no existen las prisas por llegar a ninguna parte porque uno es consciente de que ya ha llegado donde tenía que llegar. Aparece  la serenidad y se va el miedo. Uno entiende que respirar cada segundo es un milagro que puede acabar en cualquier momento. Ninguno de nosotros sabe cuando dejará de bombear nuestro corazón y esa incógnita lejos de aplacarnos nos ayuda a vivir más plenamente a la vez que pausadamente el “aquí y ahora”. De repente uno echa de menos envejecer, echa de menos que se le arrugue la piel y el alma.

14 comentarios:

natsnoC dijo...

Recuerdo ese post y las emociones que despertó en mi. Ninguna de ellas fue el miedo, la verdad.

Yo sí me he planteado muchas veces mi muerte y no precisamente remota. Me he matado de mil maneras y casi siempre me descubro pensando y preocupado por los que dejo y que sé que sufrirán.

No quiero vivir mucho, quiero vivir bien. No en plan "deja un bonito cadáver", ya que no estoy muy de acuerdo con esa manera de disfrutar de la vida, pero sí disfrutando de la vida.

Por otro lado, tampoco con la angustia de pensar que hoy puede ser mi último día (aunque sea verdad).

En fin, que yo no tengo ganas (ni intención) de morirme pero creo estar razonablemente preparado. Aunque tengo pánico al dolor y al sufrimiento.

Toma qué profundo me he puesto. Eso sí, me encantaría que la muerte fuera como la de Pratchett, o en su defecto la de Gaiman.

El Tirador Solitario dijo...

Yo la verdad es que no pienso demasiado en mi muerte, y ahora recuerdo un diálogo de la peli de Woody Allen, Hannah y sus hermanas, en la que en plena crisis existencial, el protagonista le preguntaba a su padre si no le angustiaba la idea de la muerte "cuando llegué el momento ya me las apañaré" resolvió su progenitor la cuestión, con una simplicidad admirable.
¡Feliz noche de difuntos!

Blog A dijo...

Pienso mucho en la muerte desde niña, y a los 28 pasó por casa y se llevo a una de las personas que mas quería, por lo que mi forma de vivir es un canto a la muerte, la estoy esperando que venga cuando quiera, porque eso es lo que hará, pero mientras intento sonreír y ser feliz, comparto con natsnoc que el sufrimiento no lo soporto.
yo no temo a mi muerte, pero si a que mis hijas mueran antes que yo.. no puedo concebir un dolor mayor.

Mr. Dupin dijo...

No he leido los posts que dices pero lo haré en breve.

Ah la muerte, diria Steve Jobs, probablemente el mejor invento de la vida. Pero que dura es!

Yo lo vivo en el hospital y lo vivo con mi cuerpo.

Ver gente morir, agonizar, ver a sus familiares y saber que lo curativo es pasado y lo paliativo es lo que queda es una de las trancas al razonamiento mas fuertes que uno se puede encontrar. Y toda estructura se va al demonio cuando uno escucha el grito desgarrador de los familiares o ve la vida consumierse en el ojo del moribundo.

No se, todo esto es dramatico para mi, he escrito un par de posts al respcto.

Tambien la veo en mi cuerpo. Conozco una buena cantidad de formas de morir, formas que la estadistica aleja de nuestras mentes pero que en el hospital son lo mas comun.

Quiza y adhiriendome a natsnoC, voy a citar una frase de Megadeth: Moving on is a simple thing
What it leaves behind is hard
You know the sleeping feel no more pain
And living, all are scarred

juan andrés estrelles dijo...

Como bien dices el de la muerte no es un tema que nos resulte fácil de abordar. El ser conscientes de tener fecha de caducidad. No es algo que seamos capaces de asimilar. Vivimos una vida en la que siempre estamos pensando en proyectos y experiencias que afrontar en el futuro. ¿Quién puede imaginar no tener ese mañana? Como siempre nos has dado algo nuevo en que pensar. Un beso.

A-B-C dijo...

¡Hola Layna!

Te has remangado para coger un tema complejo donde los haya por los cuernos.

Particularmente he pasado por varias fases en mi relación con el tema de la muerte. Creo que la peor de todas ha sido perderla el respeto, perder el miedo a la posibilidad real. La que más me duele obviamente es la ajena, especialmente la de los seres queridos.

Un buen tema para este día, un tema inagotable.

Saludos

Sory Escudero dijo...

Hasta que fui madre la muerte no rondaba en mis pensamientos, a partir de ahí es otra cosa, sí he pensado muchas veces en ella y en lo que dejaría, me duele pensar en mis niñas sin madre y me angustia mucho sobre todo si fuera a una edad temprana y comparto con natsnoC y Blog A el pánico al dolor y al sufrimiento prolongado. Yo viví la larga y devastadora enfermedad de mi padre y tiemblo....

Un beso

María Beatriz dijo...

Hola Layna:
La muerte es parte de la vida y es lo que le da sentido...

Muy buen post!

Saludos
Maribe

PEPE CAHIERS dijo...

La muerte ha sido el gran miedo de nuestra inteligencia, que para combatirlo ha empleado todo un entramado ideológico llamado religión. Es evidente que hay que asumir la muerte, pero es tan divertido respirar...

Mario dijo...

Yo pienso que dormir es como la muerte si bien al día siguiente despertamos como quien no sabe donde ha estado evaporado en la nada como antes de existir por eso es indescriptible e impresionante ese momento como la gracia de pensar. En realidad no reflexiono mucho sobre ese ocaso pero llegará y no habrá más que enfrentarlo. Por hoy en el presente queda respirar y hallar la felicidad como sea robando emociones a la vida, el resto como dicen es silencio. Un beso.

Mario.

Layna dijo...

natsnoC
Coincido en que miedo no da, supongo que uno se prepara para ese fin ineludible poco a poco pero se prepara. Al contrario que tú, yo me la planteo remota, lejana, de anciana pero si no fuera así coincido que me abruma pensar en las personas que dejo. Tampoco vivo pensando que este va a ser mi último día y que prefiero llenar los días de alegría. Voy a buscar a Pratchett y a Gaiman porque desconozco como murieron :-)

Tirador. ¡¡Llevas unos días que estás de un alegre subido!! Pues sí señor, tienes razón, ya nos preocuparemos de ello cuando llegue el momento…si total llegar va a llegar un día u otro pues mejor no preocuparnos por algo que seguro va a ocurrir. Ya veo yo que Woody Allen te enseña muchas cosas… hablas de él muy a menudo en los comentarios. Un abrazo

Blog A. Que serenidad cuando dices “ la estoy esperando que venga cuando quiera” o “ mi forma de vivir es un canto a la muerte” … tienes unas frases que me dejan fría de admiración. ¿La muerte de mis hijos? Ufff solo de pensarlo se me eriza la piel. No, eso estoy totalmente segura que no lo soportaría… es algo que no forma parte de lo natural y estoy segura que todos moriremos antes que nuestros hijos porque así debe ser, ¿a que sí? Un beso

Mr. Dupin. Bienvenido de nuevo!! Ya se te echaba de menos por aquí. Recuerdo esos post que comentas sobre la muerte que un día colgaste en tu blog. Creo que los médicos tenéis ese contacto directo con la enfermedad y la muerte que os hace vivir en otra dimensión porque sino dudo que pudieras soportar tanto sufrimiento ajeno a vuestro alrededor. Entereza no os falta y eso lo admiro de verdad.

Juan. Pues sí de tanto en tanto lo recordamos seguro que nos ayudará a vivir más plenamente el ahora. Un beso y por muchos años nos sigamos leyendo

A-B-C. El día era el adecuado ¿no crees? Que mejor día que el día de los difuntos para hablar de este tema. ¿Perderle el respeto? Pues sí, es una buena manera de afrontar lo inevitable.

Layna dijo...

Sory. Es verdad, hay un antes y un después a ser madre en este tema y en otro mucho. Simplemente la vida se ve de otra manera. A mí me angustiaría lo mismo, dejar de “angelar” a mis hijos hasta que fueran mayores. Un beso

María Beatriz. Que alegría ver por segunda vez un comentario tuyo en mi blog!!! Es cierto, la vida sin la muerte no es vida, sería otra cosa distinta. Un abrazo

Pepe Cahiers. Menos mal que has comentado!!! Porque sino te iba a poner falta!!! Y es que tu post ha sido el que me ha inspirado… ¿Sabes? He decidido recopilar frases de entre los comentaristas de mis post… y es que hay cada perla!! ( no solo tuya, no se te vayan a subir los humos!!!)… Hoy resalto lo de “el gran miedo de nuestra inteligencia” y “es tan divertido respirar”.
Es cierto, la religión es el gran invento del hombre para sobrellevar la espera de la muerte y poder entrar en ella llenos de esperanza… eso da para otro post… porque lo de creer o no creer en lo que nos “venden” las religiones da para mucho. Un abrazo

Mario. No me había planteado la muerte como dormir… hombre, si fuera así de sencillo no sé porque divagamos y nos preocupamos. Ya tenemos miles de horas de experiencia “con la muerte” y eso nos tendría que dar seguridad. Nada mejor que haber vivido una experiencia para dejar de temerla. Lo desconocido asusta, lo conocido no. Un beso

natsnoC dijo...

Jeje, Layna, no me refería a cómo murieron. Afortunadamente tanto Terry Pratchett como Neil Gaiman están bien vivos.

Pratchett es el escritor de la divertidísima saga del Mundodisco (cuyo primer libro está ahora de promoción a 2€ en librerías, por cierto), y en sus libros la muerte es muy divertida.

Gaiman es también escritor y guionista de Cómics, y el comic "Muerte: el alto coste de la vida" es una gozada. La muerte de los comics de Gaiman además de simpática está buenísima.

Layna dijo...

natsnoC. Glupss y más Glupss... en fin que una es una ignorante en estos temas esta claro pero que a la vez no sepa estar calladita hasta haber "mirado en google" ya es demasiado... Lo que pasa con la comunicación "solo escrita" que puede dar pie a mal entendidos. Gracias por la aclaración!!!